25/6/17

Formas de protegerse del aire acondicionado en verano




Si en el metro te miran raro cuando de buena mañana y con una previsión de cuarenta grados a la sombra llevas una chaqueta colgada del brazo, tranquila, no estás sola.
Oficinas, bibliotecas, resaurantes, metro, tren, centros comerciales, salas de cine, etc. Con la llegada del calor, todos estos sitios se convierten en una especia de iglú que hace que tengamos más frío que en pleno invierno. Por eso, como tu madre/abuela te habrá dicho, siempre hay que dejar una rebequita en el armario de verano por si refresca. Y como nuestro refresco es a diario, veamos cómo podemos solucionarlo.

Con una chaqueta o blazer ligera. 
Por ejemplo de lino, o de algodón. Podemos remangarla hasta el codo para darle un aire más veraniego. Es la medida a usar en casos de extrema gravedad, cuando en la oficina no hay término medio y 'o hace mucho calor, o mucho frío'.

Una camisa a modo de chaqueta. 
Es una manera informal de hacer frente al frío polar de interior. Si queremos darle un toque sofisticado, podemos llevarlo al modo Palermo, abierta pero por dentro de la falda o el pantalón.

La cazadora vaquera. 
La gran aliada del entretiempo, que ha vivido mil vidas y que de tantos apuros nos ha sacado. Objecciones: demasiado carga sport para ciertos ambientes, aunque contratacando con un vestido bonito o una falda, problema solucionado.

Una rebequita. 
El remedio más cómodo (a la salida la metes en el bolso y listo) y más socorrido. De hecho las sufridoras habituales dejarán un ejemplar en su zona de trabajo. Si las largas te parecen demasiado viejunas, prueba con una corta y con manga al codo.


Chaqueta tipo kimono. 
El remedio de más actualidad, a medio camino entre la chaqueta y la camisa, nos permite proteger los brazos de la forma más trendy. Perfecto para casos de frío moderado.

Sudadera o jersey.
Es quizás el remedio más sport y menos sofisticado, pero para quienes trabajen en una oficina sin protocolo de vestimenta, es ideal. La comodidad hecha prenda.

Pañoleta o foulard.
Básicamente sirve para proteger cuello y hombros del frío moderado. No pesa y se puede transportar con mucha facilidad.


¡Espero que estos simples consejos os ayuden a no pillar un resfriado este verano!